Meme.

Fantine me envía este meme, y paso a abordarlo:
1. What time did you get up this morning? A las ocho de la madrugada, hora inhabitual en mí.
2. Diamonds or Pearls? Diamantes, y sin montar, que si no pierden la gracia, y comprados en la calle que nace de la estación de tren de Amberes, desde allí controlan los judíos askenazí el 85% de comercio mundial de dimantes. Las perlas sólo me gustan grises, en concreto de color "feldgrau".
3. What was the last film you saw at the cinema? "Los Borgia", ayer por la tarde.
4. What is your favorite TV show? "Un, dos, tres, responda otra vez", versión antigua.
5. What did you have for breakfast? Un jugo de naranja recién exprimido, un café con leche con una lagrimita de orujo para otorgarle un toque de alegría y carácter, y un cruasán preñado de chocolate.
6. What is your middle name? Fernando (me llamo "José Fernando").
7. What is your favorite cuisine? Los platos de cuchara, cuanto más "de antes" mejor, en particular las patatas con bacalao.
8. What foods do you dislike? Las coles de Bruselas y las mandarinas give me very to back (me dan mucho p'atrás).
Your favorite Potato chip? Las celebérrimas patatas fritas con salsa "Espinaler", de un conocido bar del Maresme catalán, pero me gustan por la salsa, ¿esto es para algún anuncio?
10. What is your favorite CD at the moment? Lo hice yo con canciones bajadas de Interné, R'n'R de los 50's y 60's, la canción principal es "At the hop", cantada por Flash Cadillac & The Continental Kids, pero es de Johnny & The Juniors.
11. What kind of car do you drive? Un Mercedes de color azul feldgrau, muy grande, se llama "Enterprise".
12. Favorite sandwich? Tortilla francesa -con perejil- con pan con tomate.
13. What characteristics do you despise? La mediocridad, el rencor, la falta de inteligencia intestinal, la halitosis.
14. What are your favorite clothes? Las minifladas, los leotardos y los tanguitas... nooo, para mí no.
15. If you could go anywhere in the world on vacation, where WOULDN’T you go? A donde quiera que haga mucho calor.
16. Favorite brand of clothing? Lacoste.
17. Where would you want to retire? En mi casa, barrio de L'Eixample, en el centro de Barcelona, pero viajando a Navarra y a París mientras el Oppenheimer me permita recordar que me apetece ir.
18. Favorite time of day? El amanecer, todos se llaman igual (no por eso necesariamente).
19. Where were you born? En el Reyno asaz hermoso de Nafarroa.
20. What is your favorite sport to watch? Automovilismo.
21. Who do you think will not answer this meme? Quien no se entere de que existe.
22. Person you expect to answer first? Sprocket.
23. Pepsi or Coke? Coca-cola con tó su avío; azucar, cafeína, gas, todo. Fuck Pepsi!
24. Beavers or Ducks? Patos en general, y Donald en particular (castración y empalamiento para Mickey Mouse).
25. Are you a morning person or night owl? Soy noctámbulo contumaz, recalcitrante y cuasi vampírico.
26. Pedicure or Manicure? Both, pero si no hay más remedio que elegir; pedicura.
27. Any new and exciting news you’d like to share? Es frecuente que mis noticias y vivencias no se puedan o deban compartir públicamente, pero ahora no hay ninguna, ¿o quizá sí?
28. What did you want to be when you were little? Eso mismo, quería ser pequeño, vaya, que no quería dejar de serlo, puede deberse a que tuve una infancia feliz, o a que no me daban envidia los que trabajaban en lo que sea.
29. What is your best childhood memory? Jugar con mis primos y amigos en el corral de la casa de mi abuela.
30. Piercing? No.
31. Ever been to Africa? Tengo previsto un viaje a Melilla, Marruecos y Argelia dentro de muy pocas semanas.
32. Ever been toilet papering? ¿Que si me quedé sin papel cagando o que si leo mientras cago?
33. Been in a car accident? En 1989 me chocaron por detrás en la autopista A-7, pero yo llevaba un Volvo 740. Ya lo siento por ellos (no se hicieron gran cosa, pero se quedaron sin coche).
34. Favorite restaurant? "Epeleta", en Lekunberri, carretera del Alto de Azpiroz, Valle de Larraún (Navarra).
35. Favorite flower? Las flores azules del Hallerbos, al Sur de Bruselas. Sólo están azules tres semanas al año.
36. Favorite ice cream? Café.
37. Favorite fast food restaurant? Un cuarto de libra con queso y un Sprite en Mc Donalds (una vez al año o así).
38. How many times did you fail your drivers test? A la primera, y los tengo todos.
39. From whom did you get your last e-mail? De una lista de correo, firmado por "Keller Tubby".
40. Which store would you choose to max out your credit card? En un concesionario de Aston Martin o de Bentley.
41. Bedtime? Temprano... en la madrugada.
42. Who are you most curious about their responses to this? Sprocket.
43. Last person you went to dinner with? Avestruz, dilettante, Barachan, Pucky, Elísra, Nur y Koke, en Can Barris (Riudellots de la Selva, Girona).
44. What are you listening to right now? Un CD con sonidos de tormentas.
45. What is your favorite color? Azul.
46. How many tattoos do you have? Con 16 años me pinche con un Rotring 0'2 en un dedo, y tengo un puntito negro en la última falange del dedo anular de la mano derecha.
47. How many people are you sending this to? Nur, Sprocket (el de Sevilla), Samael y Vailima.
48. What time did you finish this meme? a las veintiuna cero cero.
49. Favorite magazine? No.

Viento divino

















Me elevaré,
seré viento divino
en el cielo

El sol naciente
me dará su katana;
la empuñaré

Picaré veloz;
como ave de fuego
caeré, mortal

Seré agua
me perderé en el mar
eternamente

El mejor hombre,
como es el cerezo
el mejor árbol


Fer

PS. El significado de "kamikaze" en japonés es “viento divino”.
PS. 2. Para quien no conozca el tipo de verso, esto es un haiku: http://www.elrincondelhaiku.org/sec1.php

Surcando el Mediterráneo en paquebote.

Pulsando en la imagen se amplían las 16 afotos.
Fila uno: 1 - El paquebote, de 138.000 tm y 330 m. de eslora. 2 - Atrio de proa, de catorce plantas de alto. 3 - Estatuas egipcias de piedra (ese barco no puede flotar, debe llevar orugas por el fondo... o algo). 4 - Ante el Casino de Monte Carlo, entre un Bentley y un Aston Martin.
Fila dos: 1 - Rue Obscure de Villefranche sur Mer (Costa Azul). 2 - El de los Beatles de verdad, en Mónaco 3. - El Coliseo sin función por estar los gladiadores de vacaciones 4. - El Arco de Trajano (es el de Tito, pero me parece un nombre ridi para un emperador).
Fila tres: 1 - Sin quejas sobre la "litera" del camarote. 2 - En la isla de Capri, con cara de siciliano. 3 - En Capri, además de famosos, hay bonitas calas. 4 - La península de Sorrento al fondo.
Fila cuatro: 1 - La Royal Promenade, una avenida de 240 m en el centro del barco, abierta las 24 h, una tentación de bares y tiendas. 2 - Adiós a Capri desde la terraza del camarote. 3 - El comedor de gala, como el del "Poseidon", de tres cubiertas de alto. 4 - Echando un Cohiba y un whisky de malta en un bar específico para ello (y camino de la isla de Malta).

Invisibles son los hilos que manejas


"...Son mi música mejor aquilones;
el estrépito y temblor de los cables sacudidos,
del negro mar los bramidos,
y el rugir de mis cañones.
Y del trueno al son violento,
y del viento al rebramar,
yo me duermo sosegado,
arrullado por la mar...".

(De "La canción del pirata").

La Luna en el mar riela... e incluso alza en blando movimiento olas de plata y azul, pero en la lona ya no gime el viento en los barcos modernos. Acabo de regresar de un viaje en barco, un crucero, y una de la experiencias más singulares que he vivido ha sido poder ver, cada noche, la Luna reflejada sobre las aguas en altamar, y, por suerte, casi todos los días había luna llena y cielo despejado, lo que me permitió hacer varias instantáneas, que no equivalen al espectáculo en vivo pero algo acercan.
No son pocos los que se sienten hechizados por ese astro de una forma especial. La Luna tiene una característica esencial para los humanos, sobre todo si nos hallamos separados por el espacio de personas importantes -y no hay nubes-, y es que, por lejos que estemos unos de otros, podemos mirar el mismo objeto al mismo tiempo, pues el Sol no puede -o no debe- mirarse directamente, ni durante largo rato, pero podemos mirar la Luna con embelesamiento tanto como queramos, y sabiendo que alguien, muy lejos, está haciendo lo mismo, de manera que dos miradas se den cita en Selene.
A bordo se duerme más plácidamente tras contemplarla un rato entre la bruma tenue, aunque el barco se mueva, que los barcos grandes de ahora tampoco es que se muevan mucho. La foto de la derecha permite comprobar que el llamado "horizonte", no siempre está horizontal, al menos visto desde el camarote.
Fer

La mujer morena



Dice una canción, que alguien de nombre muy largo pintó a la mujer morena. En esta foto aparecen dos morenas a cual más guapa, simpática y limpia. De izquierda a derecha; Alba -alias Koke-, mi mujer, y Sandra -alias Siringa-, una amiga. Los nicks para aludir a las personas son habituales en cierta congregación de la que Sandra y yo somos feligreses.
Para colmo, ambas van vestidas de negro, y el "selohace" -"sofà" en catalán- en que están comodamente instaladas, también es oscuro. Es en casa de Marco, no el que partió a la Argentina en pos de su madre acompañado de un primate, sino el que controla el tránsito aéreo de los aviones desde la torre del aeropuerto del Prat de Llobregat (Barcelona).
El caso es que se las ve felices a ambas, ajenas tal vez al caos reptante que lo envuelve todo en este valle de lágrimas que es el existir. ¿Cuándo te nos llevarás, Señor, para dejar de penar?
O si no habrá que irse. Este sábado, de hecho, nos vamos de crucero, a surcar las -espero que- mansas aguas del Mediterráneo a la busca de aventuras y experiencias. Entre otras cosas y lugares, tenemos previsto vistar países tan gigantescos que tienen dos Papas por kilómetro cuadrado, como el Vaticano (0.5 km - un Papa); casinos casi tan grandes como el propio país, como Mónaco; e islas casi tan grandes como el barco en el que arribaremos (Voyager of the seas http://www.cruiseweb.com/RCI-VOYAGER.HTM ), como Malta.
Veremos el film "Posseidon" antes de zarpar para entrar un poco en ambiente.
A Sandra le gusta mucho viajar, y por suerte para ella viaja mucho, ojalá nos acompañase en esta singladura, si bien, en el caso de que no zozobremos en la procelosa mar, y regresemos sanos y salvos, narraré a la vuelta lo que sea digno de mención.
Fer

Crítica literaria en cadena.

Nur me pasa el testigo de criticar tres libros en mi blog, y a ello me entrego a renglón seguido. Lamento ser como soy, pues en verdad en verdad os digo que de manera habitual leo media docena de libros a la vez, y muchos de ellos los releo pasado un tiempo, y me es difícil elegir tres, en particular por los muchos que debería descartar, y sobre todo porque leo sobre técnicas de hipnosis, tratados y ensayos de filosofía y psicología, y demás temáticas que no va a ser fácil que puedan arrancar adhesiones como ocurre en otros blogs en que se citan la más diversas obras.

Y no voy a volver a dar la lata con "La sombra del viento", que es lo mejor que he leído en los últimos años, como tampoco quiero extenderme con "Siete relatos", de José María de Areilza, porque dudo que le suene a nadie y porque no creo que sea localizables por las librerías.

Así que echaré mano de tres curiosidades tres de mi biblioteca, pues es sabido que colecciono libros antiguos, y de temática muy parecida y divertida -a mí me lo parece-, las tres obras a saber:

  1. "De masticationem mortuorum in tumulis" del monje dominico Agustín Calmet (Francés del siglo XVII) trata sobre la masticación de los muertos en las tumbas y estudia las razones de ello. Era algo frecuente hasta hace un siglo ese fenómeno, y en el opúsculo se aborda ese asunto con singular perspectiva, desde el enterramiento en vida (relativamente común por aquel entonces por las precariedades médicas y sanitarias) hasta el presunto vampirismo y demás supersticiones de las mentes calenturientas...
  2. "De miraculum mortuorii" es una obra anterior que irrumpe en el mismo terreno, pero con un enfoque mas tétrico y espiritual, un pasaje traducido del latín viene a titular uno de los capítulos mas o menos así: "De como los muertos muerden el sudario en la tumba y los chillidos que emiten parecidos a los gruñidos de los cerdos cuando tiene hambre".
  3. Tengo otra obra en vernácula (no-latín) del siglo XIX, "Despertar en la tumba" que aporta más luz si cabe a esta alegre y deliciosa materia.

Y ya por hoy, felices sueños. Ah, sí, le paso el testigo al Duende Javier, ¡aupa mutil!.

Un beso a todos y todas.

Fer

Viajeros y turistas

Una de las cosas que suele suceder cuando viajamos es que en ocasiones lo hacemos como viajeros, y otras como turistas. En esencia, quiero decir. La realidad muestra que todo viaje, por mero itinerario, por causa de trabajo, por estudio, por guerra -de estos últimos se celebran muchos de década y media a esta parte desde Europa, ya sea como soldado, periodista, médico... ingeniero, bombero, policía, empresario, religioso, químico, vendedor o las mil razones que sean-, o las más variadas razones, o todo "tour", tienen de ambas facetas.

Si bien, impera una de ellas en nuestros viajes por lo general, siendo así que cuando nos dirigimos a un lugar con un fin concreto, diferente de conocerlo sin más, hacemos turismo si las circunstacias nos lo permiten, pero solemos estar centrados más en la razón que nos lleva allí que en las circunstacias que acompañan el evento.

Eso es singular, pues suele darse el caso de que cuanto menos deseable sea ir a un lugar, mayores vicisitudes es posible que acompañen el trayecto. Ya nos destinen de profesor a una universidad centroamericana, nos mande la empresa a visitar a un cliente a Laos, o haya fallecido nuestro rico -lo califico de rico para que la herencia asegure que vayamos- tío Facundo legándonos un loquesea en Daguestán.

Existe también el viajero de afición, que suele encontrarse en lugares exóticos, y que busca una manera de recorrer el mundo diferente de los habituales usos vacacionales de la mayoría de la gente, convirtiéndose en un turista que viaja -sobre estos hay una interesante anécdota al final del mensaje-, como existe el turista al uso, que lo quiere todo fácil, cómodo y sin complicaciones, pero al que una tsunami, un golpe de estado o un motor de avión mal revisado convierten en el más arrojado de los aventureros.

Como hay tardes en las que salimos de casa para dar una vuelta y tardamos mucho en regresar, y conocemos lugares, personas o situaciones que convierten el paseo en una experiencia, en un viaje.

Anécdota anunciada:

Un amigo mío que vivió cinco en Indonesia como diplomático, en la ciudad de Djakarta, se desplazó en uno de sus viajes a un lugar remoto, en el que apenas había turistas, y donde podía verse a holandeses -Indonesia fue colonia holandesa hasta poco después de la SGM- y británicos -de esos hay vayas a donde vayas-, que se paseaban en pantalón corto y con sombrero de intrépido aventurero.

Mi colega, que iba de turismo sin más -ni menos, porque le picó un bicho muy chungo- observó que en un pseudobar de una aldea tenían colocado un plato con arañas bastante grandes, muertas y fritas -no necesariamente por ese orden- con un palillo cada una de ellas, expuestas a modo de tapa para ser deglutidas por quien tuviera apetito. Él me asegura que vio a un inglés comerse una, entera, la masticó y la tragó, y pasó rato, así que le llegó hasta las tripas.

Jesús preguntó a los lugareños acerca de la particular vianda que allí se degustaba, siendo informado por el dueño del establecimiento de que jamás en su vida había comido una araña ni la comería aunque le matasen, que nunca había visto comer, ni oído que lo hiciera, nadie de su pueblo, de su comarca ni aún de su país todo. Pero que la picaresca había llevado a los naturales de aquel lugar a colocar esta singular presa ante los "viajeros" germánicos de sonrosadas carnes y fría mirada que deseaban hacer "lo verdaderamente auténtico" de aquel lugar, como Delaquadra Salcedo cuando comía gusanos y similares.

Y no por burla ni maldad, sino por dinero, que mucha falta les hacía, y no teniendo mucho más que ofrecer a las visitas, idearon lo arriba expuesto,

Es cierto que la migala (tarántula gigante) se come en Sudamérica por los indios, pero es que la migala es tan desmedidamente grande que a mí, que me dan mucho zúto las arañas, no me parece ni araña siquiera, casi es más una centolla. He visto a Rodríguez de la Fuente comerse las patas de una y ni siquiera daba "cosa". Pero las que contaba mi amigo sí, esas daban mucho yuyu.

Fer

Ich bin kein* Berliner

Koke "Über den Tor".

El finde del 7, 8 y 9 de los corrientes –abril es un mes corriente y anodino- hemos coincidido en Berlín Manolo, Ruben, yo y, sobre todo, nuestras respectivas esposas. Ha sido fascinante comprobar que esa ciudad, tan extensa como París, Moscú o Londres (con ligeras diferencias en cada caso) tiene la tercera parte de habitantes, y ello la convierte en un lugar irreal, con escaso tráfico por sus amplias avenidas, inmensas explanadas, enormes y frondosos bosques caducifolios en el centro de la ciudad, amén de la arquitectura tradicional de la ciudad y de los nuevos edificios nacidos de la remodelación fruto de la unificación de Alemania y la subsiguiente recuperación de la capitalidad federal, así que ya no es necesario el “ich bin ein Berliner -pretendió decir 'soy un berlinés' aunque la cagó un pocito-”, de JF Kennedy, por eso el “kein” del título da el sentido contrario.

En la foto aparece Koke, al atardecer, “sobre” la puerta de Brandemburgo, de la que nace la más célebre avenida de Berlín, la “Unter den Linden” (“Bajo los tilos” en alemán), de ahí el juego de palabras “Über den Tor” (sobre la puerta), pues el careto de mi churri está sobre la celebérrima puerta debido al ángulo de la foto.

Arquitectura art Decó, edificios con cicatrices de la última guerra civil europea, bosques y parques inmensos, gastronomía tradicional… y un cierto clima de nostalgia, de melancolía, sazonándolo todo, pues flota en el ambiente la sensación de que los disparatados desvaríos de la mente de un lunático arrebataron a esa gran urbe un papel que le habría correspondido en la escena mundial, similar al de otras ciudades citadas más arriba.
Muy recomendable desayunar aquí hasta jinsharse de comé al filo del medio día por un precio módico, y darse por nutrido para el resto del día:
He aquí el descomunal e inacabable Frühstück (desayuno):
Buffet por dos mil calas hasta reventar, en el número cinco de la Unter den Linden, el corazón de la ciudad, en un lugar señorial y barato y a tiro de cerbatana de todas las cosas interesantes de la metrópoli.
Fue un gozo que nos anfitrionease un lugareño que trabaja en la emabajada bilateral. A partir de esta fecha es el mejor momento para ir, pues, por ejemplo, la mujer del lugareño, Juan Carlos de nombre, se fue a España y lo dejó allí sólo los cuatro años de su destino, pues ella es de Sevilla, y en Berlín es normal "disfrutar" de veinte grados bajo cero en invierno.
Fer

Rubén y yo en misa de ocho... pasadas.

Bailando con Ru



Esta entrada está dedicada a Josep Lluís (Luzbel), a quien debo la música de fondo de este blog: "Variaciones al piano sobre el Canon en D de J. Pachelbel". Aunque te hayas ido, te quiero y te deseo lo mejor, maricona.

Bien, sí que eran las ocho, o pasadas, seguramente, pero el caso es que aquella madrugada no logramos congregarnos ocho feligreses, éramos, en realidad, algunos más (más de veinte, de hecho). Y como no éramos ocho, pues en lugar de ir a misa de ocho nos fuimos de farra.

Esa foto está tomada hace año y medio por un buen amigo que me encontré por causalidad este domingo -26 de febrero- por la tarde en el aeropuerto de Barcelona, al que fui a recoger a otra buena amiga que llegaba de España... ups, de Madrid. Ella se hace llamar Teresa, como la célebre mística albanesa que está a las puertas de la santidad (la mística, no mi amiga) por su tarea apostólica desarrollada en la India. Él, empero, se hace llamar Luzbel, y vive ahora en la República de Andorra, feliz y tranquilo según nos hizo saber.

Luzbel vino a verme a Bruselas en aquella ocasión, y cenamos -mal-, bailamos -mucho-, y bebimos -más, si cabe- en un tablao flamenco de la Rue de Blaes. Tiene güebos que un catalán vuele hasta el Benelux para pasar una velada en un tablao flamenco -no flamenco de "Flandes", sino flamenco andaluz-. Hubo momentos delirantes durante los que los rituales de danza adquirieron (como puede verse en la foto) grandes entrega y pasión, rozando el desenfreno, en los que Rubén -un amigo mío de Burgos que vive en Granada, pero que trabaja para la UE en Bosnia Herzegovina- y yo hicimos gala de... sin más. Hicimos gala, eso es todo.

La cuestión es que a la hora en que está tomada esa foto había gente en misa, y eso me hace preguntarme si ellos irán al cielo, y Rubén, Luzbel y yo (y todos los demás de la juerga), tendremos que pasar un eón entero en el Purgatorio.

Fer

PS. He escrito "causalidad", no me he equivocado.

¿Cómo lo haces?

Te desplazas a través del tiempo y del espacio, viajas, vuelas, a velocidad inaccesible para la mente, tan deprisa que no hay manera de comprenderlo ni de asimilarlo. Opino a que es debido a que, en realidad, estás inmóvil, estás siempre en el mismo lugar, de este mundo, o de la forma en que percibimos este mundo.
Sí, creo que siempre estás en el mismo sitio, en todas partes, eres todo. No sé si siempre has sido todo, tal vez ya estabas en todas las cosas cuando aún no podía recordarte, y quizá, lo que me inspiran los que no sienten por ti lo que yo siento, esa especie de conmiseración, carece de lógica, porque tal vez todos sentimos lo mismo, y es posible que existas para todos, que todos te llevemos dentro de nuestra alma. Tal vez eres y significas lo mismo para cada ser, pero tal vez cada cual te ve con un aspecto diferente.
Pero no estoy seguro de que tú conozcas la manera en que subyugas a quienes se cruzan en tu camino, porque es que ni siquiera creo que los demás existamos, es tal el sentimiento que produces que se diría que sólo ese sentimiento existe, pues es el más intenso de cuantos pueden darse, y vivimos, quienes creemos vivir, sólo para sentirte.
¿Sentir algo por ti, o sentirte a ti?, ¿estás dentro o fuera de mí?, ¿formas parte de mí o eres realmente otro ser?, a veces me lo pregunto. Sin saber siquiera si vives o mueres, si eres material o inmaterial, si eres real o te he soñado, siento por ti lo mismo por mucho tiempo que pase, y estás junto a mí y te siento lejos, y estás infinitamente lejos y te noto en mi corazón, y es eso lo que me hace sentirte sin necesidad de que existas, o aunque ya no existas, o aunque ahora seas diferente y no te parezcas en nada a cuando llegaste a mi vida.
O quizá tú llegaste primero, y después llegó la vida.

El noble y digno ejercicio de una canonjía.


Tras varios meses sabáticos posteriores a mi regreso de Bruselas, donde he ejercido una canonjía en la Representación Permanente de España ante el Consejo Atlántico (Embajada de España ante la OTAN, pa' breviar), desarrollo ahora tareas de corte parejo en la hermosa ciudad de Barcelona, que es, tras París, el lugar más hermoso de cuantos conozco.

Hago acto de presencia pues durante unas horas en un bonito despacho con una mesa muy grande y aparente, a diez minutos de mi casa en metro o quince caminando, y ejerzo responsabilidades y actividades varias -hasta las catorce horas del mediodía- que oscilan desde la ingesta de cafeses con su chorrito de orujo en el bar, visitas al barbero -que es un maestro-, paseos por la web desde mi computadora, y algún que otro trabajo burocraticoadministrativo de mayor o menor relevancia o complejidad según el caso. Las más de las veces relacionados con el Ayuntamiento, la Generalitat y otras instancias que piden las cosas más insospechadas.

Espero estar mucho tiempo en esta ciudad, porque a Koke le gusta mucho, y porque su barrio de l'Eixample es uno de los lugares más placenteros que existen para vivir y pasear. Pero es probable que en un par de años vuelva a algún país extranjero a ejercer otros cometidos asaz canónjicos, ya sea en el ámbito de la diplomacia, como en Bruselas, o en algún Cuartel General internacional, o, acaso, en un lugar que me gusta mucho: la escuela de Inteligencia la OTAN en Oberammergau, al Sur de Baviera.

El caso es que los más de cuatro años que pasé en Bruselas, y pese a que durante aquel tiempo mis inquietudes se centraban en organizar y protagonizar viajes, excursiones, cenas, juergas y demás desvaríos, no debí hacer mal mi trabajo, pues mi ex jefe, el embajador Benavides, me envió tras mi partida una hermosa cédula por la que me concedía, ahí es nada, la Real Orden del Mérito Civil, a la que ahora me honro en pertenecer, y que hasta puedo lucir de militroncho, tal como me autoriza el BOD número quince de este año (pag. 893 para los viciosos).

Es simpática la parrafada escrita a mano por el Embajador - Secretario de la Orden (de barrocos apellidos), la recargada prosa en que el documento está redactado, la firma de Nuestra Majestad, pero, lo más divertido de todo, es la firma de puño y letra de Moratinos. Reconozco que no es un ministro que me entusiasme, y va el pobre y me da una distinción de tan alto rango... si no fuera porque él no sabe que yo existo me conmovería.

Fer

Amanecer

Avec Koke

El diecisiete ha sido siempre mi número favorito, y hoy, dieciocho de febrero, hace diecisiete años que estoy con Koke, esa fecha amaneció para mí.

Es probable que de entre la fauna que visita los blogs, lee y escribe en ellos, expone sus vivencias a la pública curiosidad, o husmea en las de otras personas, Koke y yo seamos la pareja que más tiempo lleva unida, o de las que más, al menos de entre los diocesanos que por aquí deambulan y que yo conozca.

El dieciocho de febrero de mil novecientos ochenta y nueve hacía algo más de medio año que conocía a Koke, pero ese día dejaron de procesar igual mis funciones cognoscitivas, dejé de ser el mismo, dejó de interesarme todo lo que siempre me había interesado y que no eran pocas cosas. Salvo Koke. Empecé a vivir para ella. Inicié un noviazgo -sólo unilateral el primer par de meses, que hay que decirlo todo- que se convirtió al llegar la primavera en una relación plenamente biunívoca.

Desde el verano del ochenta y ocho del pasado siglo pasé medio año enamorado de ella, pensando que era imposible que algún día la tuviese, Koke me parecía inalcanzable, me limitaba a soñar una vida a su lado. Pero tras el dieciocho de febrero, y tras el primer beso, y cuando ya éramos novios (each other, quiero decir, no sólo yo de ella), seguía flotando por mi en derredor un aura de incredulidad, de irrealidad. Lo que me ocurría entonces era diferente: sencillamente no podía creerme que estaba con ella.

Parecía atenuarse todo lo que los sentidos me ofrecían y que no procediese de ella, notaba al caminar que entre el suelo y yo faltaba algo, percibía al mirar que un halo translúcido lo nublaba todo, miraba absorto los amaneceres tras largas noches en vela cuando no la tenía cerca, porque todos los amaneceres se llaman como ella, y porque aquella primavera del ochenta y nueve yo no vivía en este mundo.

A veces, leyendo el cuento "El jardín del Montarto", he creído evocar aquellas sensaciones, visitas furtivas a otros universos que están en este.

Y le olía el pelito, y le acariciaba las manitas y su carita blanca, y le escribía cartitas cursis hasta el paroxismo con mi pluma –la M 149 que cito cuatro entradas más abajo-, y ella esperaba a que yo llegase, y cada vez yo dudaba si ella iba a estar, y me preguntaba cuánto iba a tardar en cansarse de mí.

Lo cierto es que, multimillonario como soy... en defectos, y atesorando un exiguo puñado de virtudes, sorprendentemente me sigue aguantando (bué, y yo a ella XDDD), y espero que así sea, como dice el Salmo veintitrés, "hasta el último día de mi vida".

Sobre lo que Koke me hace sentir no me tomo la molestia de perderme en devaneos, eso ya lo han hecho muchos poetas, y, si alguna conclusión he sacado de leerlos es que, si se puede explicar, no es amor.

Escrito en la noche clara del dieciocho de febrero de dos mil seis, diecisiete años después, escrito al Alba, con tiempo fuerte o flojo, de levante o de poniente, en cualquier circunstancia, porque antes de la aurora sólo hay oscuridad.

Fer

PS. He querido hacer un homenaje a todas las personas que no recuerdan bien a veces el nombre de Koke y lo alteran ligeramente, las variaciones son siempre hermosas y divertidas.

Eshma y Belma

De mayo a noviembre de 1999 estuve en Croacia, Bosnia-Herzegovina y otros lugares de los Balcanes formando parte de un equipo de cinco personas, un "CIMIC", cuyas funciones eran, bajo la cobertura de la OSCE en infraestructuras, y de la OTAN para la protección, ayudar a reinstalar a los refugiados y desplazados de guerra, y colaborar en la reconstrucción de las instalaciones en las que las personas que regresaban a sus casas, debastadas por la guerra, tenían que tratar de reiniciar sus vidas, sólo que, ahora, de una forma muy diferente a como todo era cuando se fueron.

La intérprete, Sabina, musulmana no practicante, era pieza clave en nuestro trato con las autoridades locales y con las gentes a las que íbamos a visitar en las "opstinas" (lo que aquí llamamos concejos, o barrios), ya que mi equipo mediaba entre las ONG,s, los ayuntamientos, ayudas privadas, FAS,s de diversos países que contribuían con sus medios a reconstruir infraestructuras, etc...

En la foto de esta entrada estoy repartiendo juguetes a las niñas del colegio de Nevesinje, una pequeña ciudad serbia de la Bosnia central en la que coordinamos muchos trabajos de reconstrucción, un lugar en el que el tiempo parece que se detuvo hace varias décadas a tenor del aspecto que todo ofrece.

No siempre eran tan gratas las imágenes, pues, pese al tiempo transcurrido desde que la guerra se detuvo (porque no terminó, sino que se detuvo), las fachadas en los pueblos y ciudades siguen ametralladas, y, en ocasiones, al llegar a una casa a la que la familia había regresado, no sólo había problemas de falta de agua, de que las autoridades croatas no diesen educación a niños serbios (es un ejemplo que vale para los tres bandos), o que todo estuviese desmantelado. Lo más impactante es que primero regresaban ancianos y perros, muchos perros, que pasaban varios meses pisoteando el terreno, y sólo cuando estaban seguros de que no quedaban minas, regresaban los niños y los jóvenes -los que estaban vivos tras la guerra-.

En un campo de refugiados conocí a una chica de treinta años llamada Shamira, bosnia musulmana, cuyo marido había muerto en la guerra. Su único patrimonio eran los juguetes de sus dos hijas (Eshma, de un año, y Belma, de dos años y medio), el cuarto de nueve metros cuadrados que la opstina le dejaba, y un "Sagrado Corán" escrito en árabe, lengua que desconocía por completo. También tenía una foto de su marido.

Para quien no lo sepa, y al respecto de las edades de las niñas, la guerra en que murió su marido se detuvo cinco años antes de que naciese la mayor, Belma, a la que, por cierto, era necesario operar al año siguiente de irme yo en Sarajevo, de una malformación cardíaca grave. Una de las misiones más delicadas de las visitas a aquel campo de refugiados era intimidar a los hombres para que no forzasen a las mujeres en general, y a Shamira en particular, a prostituirse.

Otro dia colgaré alguna foto de alguna de las dos niñas, hoy no me apetece.




En en un cole serbio


Fer

El Duque de Alba

Koke en Gante


Alba, hace un par de años, con la torre del Carillón de Gante detrás, su reloj suena muy lindo al dar las horas.

Es más o menos conocido que el Duque de Alba se hizo tristemente famoso entre los flamencos (u holandeses, pero en particular los belgas de habla neerlandesa) por lo cruel que fue la época en que, aquella antigua provincia española, estuvo sometida por los Tercios de Flandes, al mando del noble susodicho.


Se suele decir que en Bélgica no se amenaza a los niños que no duermen o no comen con el “Coco”, sino con el Duque de Alba, y existe un bar llamado “Le Roy d’Espagne” en la Grand Place de Bruselas -probablemente la plaza más bella del mundo*-, de cuyo techo cuelgan nuestros antiguos soldados.


Brujas y Gante son dos ciudades particularmente pintorescas, mucho más hermosas que la capital federal, y Gante, además, está a escasa media hora de Bxl, por lo que Koke y yo solíamos ir –hasta hace unos meses hemos vivido en Flandes- con frecuencia. En Gante hay menos turistas y más tranquilidad, peeeeero, hablan mal el francés, pues son flamencos, y, en cierta ocasión, el consuno de una serie de factores trajo como consecuencia una divertida anécdota:


Koke reservó mesa en un bonito restorán de la ciudad (cuna de Carlos Quinto), típicamente decorado, que por un lado da a una calle medieval y por el otro a uno de los canales. Al telefonear, mi churri no dijo su apellido, “Andreu”, porque la “e” y la “u” son jodidas de pronunciar en francés y, en particular, si te manejas con flamencos con su tradicional antipatía hacia la lengua de Molière, así que reservó la mesa a nombre de “Alba”, de sencillo deletreo (y además es que Koke se llama Alba).


Al entrar aquella tarde con nuestros amigos en el local, nuestras voces y aspecto español indignaron a quienes allí nos recibieron, que nos indicaron que la broma no tenia ninguna gracia, que no les parecía tolerable que unos españoles hubiesen reservado una mesa a nombre de “Alba”, que eso era como ser alemán y reservar mesa en Tel-Aviv a nombre de “Hitler”.


Para solucionar la situación y desfacer el entuerto, Koke mostró su carnet de identidad (el carnet belga) en el que podía verse que, en efecto, mi mujer se llama de nombre como el duque de tan nefanda memoria entre los flamencos.


La reacción fue aún peor, el camarero se echó las manos a la cabeza y exclamó en neerlandés: “¡En España ponen 'Alba' de nombre a las niñas!”.


Pero en fin, al cabo de poco todo quedó resuelto, y desapareció cualquier atisbo de sospecha de mala fe tras una amigable charla. Supongo que era un lugar, o un sujeto, particularmente sensible, o tal vez demasiado apegado a los estereotipos, o acaso un hombre falto de cariño, que, como sabemos, es la falta de cariño lo que llena los bares.


* La Grande Place (o Grote Markt) de Bruselas, cuando una vez al año forman una alfombra con flores:




El ayuntamiento más bonito y la obra civil gótica más alta del mundo:



El factor oscilante en la inteligencia emocional

Con frecuencia se hace referencia a lo que se viene en denominar "inteligencia emocional", siendo así que no existe, a diferencia del CI para la inteligencia (genéricamente hablando) sin más, un baremo para medir dicha característica, sino libros a espuertas y opiniones a miríadas sobre esa peculiaridad que se atribuye a los humanos, y que se tiende a disociar claramente del coeficiente intelectual, para cuyo cálculo sí existen métodos más o menos eficientes y objetivos.

Pero lo que más podría llamarnos la atención es un detalle clave que parece pasarnos por alto cada vez que abordamos el asunto de la "inteligencia emocional", y es el hecho de que, como tal –emocional-, ha de estar necesariamente supeditada a oscilaciones, de modo y forma que no siempre tendremos la misma -en cantidad o coeficiente si, llegado el caso, se pudiere medir-, ni su esencia será igual. Pues son muchas las emociones que nos sacuden a diario en el devenir de nuestro tránsito por este valle de lágrimas que es la vida. O por este paraíso de placer, gozo y desenfreno, según el caso.

Una amiga me dijo en cierta ocasión que, bajo su punto de vista, esa particularidad no se refiere tanto al control de los estímulos, sentimientos, emociones... cuanto a la capacidad y habilidad de discernir de qué tipo es cada uno de ellos, esto es, no tanto que seamos dueños de nuestra emotividad, sino capaces de discernir qué cosa estamos sintiendo y en qué grado.

De igual forma que la madre siente un amor hacia su hijo que es distinto del que siente hacia su hermano, de igual modo que, ante una misma situación que nos perjudica en el orden que sea, sentimos mayor o menor indignación en cada momento y/o circunstancias, y lo atribuimos a factores exógenos que nos hacer percibir y/o reaccionar de manera diferente.

No es así el coeficiente intelectual, que, en general, ni fluctúa, ni sube, ni baja ni cambia, y nos acompaña en su grado y nivel durante toda la reencarnación sin sufrir grandes -ni pequeñas- oscilaciones.

Echo pues a faltar el estudio de ese elemento que acompaña la tan de moda inteligencia emocional: su posibilidad de ser algo oscilante en función a las situaciones internas y externas que operen en nuestra psique.

Fer

Meisterstück 149

Montblanc Meisterstück 149

Algunos de los amantes de la escritura gustan de servirse de una pluma para componer en papel lo que la mente les dicta. Pocas cosas más gratas que deslizar el trazo del plumín sobre el papel con una resma delante, borrando aquello en lo que nos equivocamos, retocando, añadiendo, eliminando, y comparando la letra que tenemos escribiendo con pluma, con la que obtenemos al bolígrafo. No son pocos los escritores célebres que usan aún, o ya, o siempre, la pluma para escribir.

Amén de utilizarla para firmar domumentos importantes, como hacen tantos abogados, notarios, médicos, e incluso lampistas, que también he conocido el caso.

Como las Harley Davidson entre las motos, está entre las plumas la madre de todas ellas, la Meisterstück 149, de la firma alemana Montblanc, hela aquí:




Es célebre esta herramienta entre la fauna de los amanuenses hasta el punto de que tiene un determinado protagonismo en la novela “La sombra del viento”, la mejor que he leído en los últimos años, del español Carlos Ruiz Zafón. Amores y desamores, cuadros costumbristas, retazos humorísticos de gran genio, intrigas, misterios, todo se entremezcla en ese libro, cuya acción transcurre en Barcelona (la Bcn de hace tiempo), donde pueden ser visitados algunos de los lugares que en él se citan.

El caso es que esa pluma, la que da título a este opúsculo, me ha gustado mucho desde siempre, y el escritor le da, como digo, cierta importancia a la que aparece en las páginas del libro, atribuyendo su propiedad –en el pasado- a Victor Hugo, y acabando la novela, en la página quinientos setenta y cinco, con estas últimas palabras inclinadas (quien no conozca aún la novela puede saltárselo):


Para mi amigo Daniel, que me devolvió la voz y la pluma.
Y para Beatriz, que nos devolvió a ambos la vida.

Pues bien, se da la curiosa circunstancia de que en todo el libro, fuera de ciertos desfases de fechas que el autor ha reconocido y que no restan ni un ápice de encanto a la obra (da igual si por edad fulano pudo o no ser padre de mengano), sólo hay un error de ortografía, y es en las páginas cuarenta, y noventa y cuatro (hablo siempre de la versión del libro que no es en rústica), en ambas puede leerse la palabra “Meinsterstück”, errónemamente escrita, con esa sorprendente ene de más, sorpendente procediendo de un escritor tan fabuloso (para mi gusto y pese a que imita en ciertos aspectos a Eduardo Mendoza) como es Carlos, o en una obra que ha sido traducida a tantos idiomas y de la que se han vendido tantísimos ejemplares.

Cuesta entender que nadie haya notado el error antes de que el libro llegase a los talleres de imprenta.

Pero vaya, también es raro que que yo sea tan pejigueras de haberme dado cuenta.

Fer

PS. La palabra “pejigueras” no aparece en le diccionario de la RAE.

Del amor y la razón

Procedente de una intervención mía en la Sagrada Iglesia de la Mensología (de la que me honro en ser devoto), y más en particular, de su diócesis conocida como Giemotion:
El amor, el profundo y verdadero, el que nos vuelve locos y nos conturba y perturba el alma, el que es para siempre, el que nos acompaña a la tumba, ese ni hay que ganárselo, ni hay que merecerlo, ni es justo, ni se ajusta a patrón alguno que tenga que ver con nada cabal.
Te enamoras a pesar tuyo, a veces muy a pesar tuyo, y te enamoras ya te corespondan o no te correspondan, y sigues enamorado aunque te dejen, o aunque la mujer que amas te odie y te desprecie.
Sabes que estás enamorado cuando no puedes evitarlo, y nada tiene que ver lo que te trabajes o merezcas. Un día descubres, tal vez con horror, que sientes algo por alguien, algo que sabes que va a marcarte para toda la vida. Es más, si te enamoras de una mujer antes de que sea tu novia, es mucho más difícil que la consigas, porque el amor abotarga los sentidos y las cualidades.
Puede el amor permanecer latente en nuestro corazón por el paso de los años tras la ruptura, o tras el desdén, pero traicionero nos visitará en sueños, o nos asaltará al cruzarnos con ella o con él pasados los eones, y nos hará sentir un latido insidioso que nos hará recordar que aún queda algo.
El ser humano no suele cometer la torpeza de enamorarse de alguien inaccesible, salvo casos de enajenados como aquél pobre muchacho que se enamoró de Marisol en los setenta's del pasado siglo. Suele existir una intuición de que podríamos ser correspondidos cuando nos enamoramos. Pero no siempre se llega a buen puerto por la razón que sea, o sí se llega, pero a veces luego se rompe. Haya o no relación, y sea la relación del tipo que sea con la persona amada, nos queda una secuela, para siempre, si es que hemos estado enamorados de verdad.
Y todo lo que rodea al amor es bien distinto y bien ajeno a trabajos, justicias y merecimientos, que el amor es egoista por definición, celoso, susceptible, suspicaz, exigente... si no, no es amor, será afecto, amistad, cariño, otros... pero no amor. Amor de pareja, amor de enamorados.
El amor, si algo nos produce, es dolor, y esa es justamente la manera más clara de saber que es amor lo que tenemos entre manos, el hecho de que nos hace sufrir de una o de otra forma. Por no tener a nuestra amada aún, o por no tenerla ya, o por miedo a perderla, o por miedo a que nos ame menos que nosotros a ella, por dudas, por celos, por añoranza, por...
Y todo lo que te gustaba e interesaba en la vida queda relegado a un segundo plano, o a ningún plano, y se altera el sueño, el apetito y hasta los sentidos.