Crítica literaria en cadena.

Nur me pasa el testigo de criticar tres libros en mi blog, y a ello me entrego a renglón seguido. Lamento ser como soy, pues en verdad en verdad os digo que de manera habitual leo media docena de libros a la vez, y muchos de ellos los releo pasado un tiempo, y me es difícil elegir tres, en particular por los muchos que debería descartar, y sobre todo porque leo sobre técnicas de hipnosis, tratados y ensayos de filosofía y psicología, y demás temáticas que no va a ser fácil que puedan arrancar adhesiones como ocurre en otros blogs en que se citan la más diversas obras.

Y no voy a volver a dar la lata con "La sombra del viento", que es lo mejor que he leído en los últimos años, como tampoco quiero extenderme con "Siete relatos", de José María de Areilza, porque dudo que le suene a nadie y porque no creo que sea localizables por las librerías.

Así que echaré mano de tres curiosidades tres de mi biblioteca, pues es sabido que colecciono libros antiguos, y de temática muy parecida y divertida -a mí me lo parece-, las tres obras a saber:

  1. "De masticationem mortuorum in tumulis" del monje dominico Agustín Calmet (Francés del siglo XVII) trata sobre la masticación de los muertos en las tumbas y estudia las razones de ello. Era algo frecuente hasta hace un siglo ese fenómeno, y en el opúsculo se aborda ese asunto con singular perspectiva, desde el enterramiento en vida (relativamente común por aquel entonces por las precariedades médicas y sanitarias) hasta el presunto vampirismo y demás supersticiones de las mentes calenturientas...
  2. "De miraculum mortuorii" es una obra anterior que irrumpe en el mismo terreno, pero con un enfoque mas tétrico y espiritual, un pasaje traducido del latín viene a titular uno de los capítulos mas o menos así: "De como los muertos muerden el sudario en la tumba y los chillidos que emiten parecidos a los gruñidos de los cerdos cuando tiene hambre".
  3. Tengo otra obra en vernácula (no-latín) del siglo XIX, "Despertar en la tumba" que aporta más luz si cabe a esta alegre y deliciosa materia.

Y ya por hoy, felices sueños. Ah, sí, le paso el testigo al Duende Javier, ¡aupa mutil!.

Un beso a todos y todas.

Fer