Se llama Alba Andreu y es mi mujer, sólo que ahora tiene más edad que en esa foto.
Se llama Aiko y es la nieta del Emperador de Japón. Los parecidos en la infancia son bastante notables entre mi señora y la niña japonesa más importante que existe ahora. El caso es que Alba tiene cara de japonesita, y nuestra hija también tiene carita de chinorri.
Eso hace que me plantee si los catalanes -de pura cepa, quiero decir, como mi mujer-, acaso tengan algún origen nipón. Ya me lo he planteado: opino que no. Más bien debe ser algún antepasado concreto de Koke.

4 comentarios:
Yo tengo una amiga catalana se superpuracepa y también es un poco chinita. Creo que hay que empezar a sospechar...
Oniric
Va a ser lo que digo yo siempre, Concha: a los catalanes se les distingue fácilmente con sólo mirarles la cara XDDD
Si la muestra tiene alguna representatividad, habrá que concluir que los japoneses catalanes son mucho, pero que mucho más guapos que los japoneses de Japon.
Koke me dice que te bese de su parte, Jesús, que ella está dando de mamar a nuestro retoño semi-euskaldún semi-nipón.
Publicar un comentario en la entrada