Está el mundo fatal

Está el mundo patas arriba, no sé qué será de nosotros... Creo que al acabar la prensa pediré un cocido lebaniego por lo que pueda pasar.


Por vosotros lo hago, hijos e hijas carísimos en la fe.


No cabe más en el plato, pero venimos al mundo para aceptar con abnegación y estoicismo lo que la vida nos depare.