Vailima, una de mis blogueras de cabecera, recientemente redactó una entrada en la que podía verse un tempo con dos luces diferentes, por la mañana y por la tarde. Eso me hizo recordar que, hace cuatro años, hice dos veces la misma foto a Koke en París: apoyada en la baranda de piedra del hotel Le Madison, con la Iglesia de Saint-Germain-des-Près como fondo. La primera foto fue efectuada al orto. Bueno, la intención era hacerla a esa hora, pero la escasa luminosidad y la mucha modorra trajeron como consecuencia que se materializase simplemente "por la mañana":
La segunda foto pretende mostrar la luminosidad de París en general, y de esa iglesia que es el punto más antiguo de la ciudad en particular. Pero fue hecha poco antes del ocaso, por la tarde cuando aún impactaba como puede verse el sol contra la torre del templo. La luz en la cara de Koke en la primera foto se debe sólo al flash de la cámara. El objetivo era mostrar la ciudad, o uno de sus más significados elementos.
Cambiando de tercio: aprovecho para enlazar el blog de nuestra hijilla, que se llama Koke también:
http://www.albacelayaandreu.com/
Tan tierno rorro de sólo dos meses y medio, y ya escribe y sube fotos al éter cibernético.
Feliz otoño a todos, que es la estación del año preferida por mí, y el que tenga tiempo que no deje de visitar París: aunque de allí las cigüeñas suelen traer niños.






