El París más romántico

Son varias las entradas en que he abordado París, pero esta vez quiero centrarme con dos imágenes en su faceta más romántica, por la época y por los lugares. La época no podía ser otra, pues si hablamos de romanticismo -en su faceta sentimental que es la que corresponde a la Ciudad de la Luz-, hemos de acudir inevitablemente al otoño. Sin duda el romanticismo abarca otros aspectos y maneras de ver y sentir la vida; desde la pasión por el terror gótico en forma de novela o cine, hasta la fascinación por los ideales; de igual modo que fuera de París y lejos del otoño hay romanticismo, porque este habita en realidad dentro de las personas que lo sienten.


Vamos en fin a un lugar del que ya he hablado: la Fuente de Medicis en el Parque de Luxemburgo, a principios de noviembre. Ahí está Alba sonriente, con un gorrito, en ese rincón de París que por fortuna suele tener pocos visitantes por lo desconocido y porque no es particularmente espectacular. Ahí sólo van parisinos a sentarse y leer. Como he dicho otras veces, y hasta que algo lo sustituya porque nada es eterno, ese y no otro es para mí el lugar más romántico del mundo.



Y aquí estoy yo, en una mañana de resaca y en la misma época del año, con el río Sena de fondo que puede percibirse ligeramente a través de la hojarasca de ese árbol que lo flanquea.


Fin teórico de la temporada de ostras

Un año más llega mayo, y con él comienzan los meses sin erre, en los que los puristas afirman que ese sabroso bivalvo que es la ostra, no debe comerse. Pero el paso del tiempo y el conocimiento de los caladeros, criaderos y sobre todo establecimientos especializados (de los que la lista sólo en Barcelona sería muy larga), ponen de manifiesto que, si bien lo ideal es en efecto tomarlas en su temporada, también es posible hallarlas en excelente estado y muy apetitosas durante todo el año; en particular si proceden de Galicia o de Zeeland (Holanda); y siempre, por supuesto, redondas y planas, como estas:



Paseos por Berlín

Una de las ciudades más bellas del mundo en general, y de Europa en particular, es para mí Berlín, por lo extensa y poco poblada, por su arquitectura, su tranquilidad, el clima cálido que le confiere durante la noche su iluminación de gas, y mil cosas más. Esta es la puerta del Zoo de Berlín, uno de los pocos del mundo con cirta dignidad, en el que vivió durante bastante tiempo el osezno polar Knutt:


Aquí Alba tiene de fondo el Checkpoint Charlie, que hoy sólo es una atracción turística:


Y aquí en cambio la Brandenburger Tor (Puerta de Brandeburgo), con un tono que he dado a la foto para hace evocar sensaciones del otrora Berlín imperial:


Esta es la Torre Funkturm, de Heinrich Straumer; para muchos la "Torre Eiffel de Berlín":


Y acabamos esta vez, cómo no, con el Reichstag, cuya cúpula diseño de Norman Foster apenas se ve, pero ahí jamás faltan banderas alemanas y el consabido lema del frontispicio "DEM DEUSCHER VOLKE":

The South Will Rise Again

The South Will Rise Again!!!




Nótese en la foto de debajo cómo en efecto la camiseta de algunos confederados era de rayas finas, similar a la célebre telnyashka rusa (antes soviética):



Dixielad - The Confederate Anthem:




Yellow Rose of Texas:





Oh Polly! - I am a Rebel Soldier:


Cerezos en Flor

Uno de los más destacados símbolos del Japón son los cerezos en flor. La tradición de festejar este evento llega en el País del Sol Naciente al extremo de que en abril, cuando los cerezos -árbol simbólico japonés por excelencia- florecen, existe un "hombre del tiempo" específico que va explicando día a día en qué lugares y zonas de Japón van a florecer los cerezos para que los nipones vayan a celebrarlo. Un amigo español ha llegado de allí hace poco y entre otras cosas, me ha traído como regalo estas seis flores de cerezo; que guardaré como tengo por costumbre entre las hojas de un libro adecuado al efecto.

La Navarra profunda

Vistas hacia el noroeste desde mi pueblo en Navarra, el río es el Arga, navarro por excelencia, su cuenca recoge el agua de la tercera del Reyno Foral y todo su recorrido discurre por dicho territorio.


Vista en dirección nordeste.


 
Puesta de sol desde el todoterreno, llegando al pueblo.


El fuego crepitando en la chimenea del salón de invierno de casa.


Yogur de chocolate

El éxtasis se adueña de ni retoño al abandonarse al disfrute del yogur chocolate.


Sabe que es sabroso a la par que sucio, pero eso no parece disuadirla.


Ya no le importa, ahora sigue en su orgía chocolatera mientras atiende a asuntos que suceden en otros lugares.
 
 

"Si tu ojo te ofende, arráncatelo" (Evangelio según San Mateo)

En 1948, el fotógrafo Robert Doisneau y la Galería Romi, en la Rue Seine de París, escandalizaron al mundo, o al menos a muchos viandantes parisinos.

"Si tu ojo te ofende, arráncatelo" (Evangelio según San Mateo):



El Palacete de las Marquesas

A mediados de los noventa, Yolanda y Carlos, amigos nuestros, y Alba yo, pasamos alguna velada en una destartalada, enorme y vetusta mansión, habitada por cinco señoras una de las cuales es marquesa (y por extensión así llamamos a las cinco, cuatro de ellas solteronas); en la foto puede verse cómo preside en el centro. Cenábamos con ellas y charlábamos de las cosas más divertidas, escuchando anécdotas que, como el interior de la casa y su manera de vivir y hablar, recordaban más a la forma de vida de la segunda mitad del siglo XIX que a los tiempos presentes. Alba no aparece porque es quien tomó la foto, durante los cafés y tertulia posteriores a una cena.

El secreto samurai mejor guardado

Es posible que la Proctomancia tuviera su cuna, o una de ella y además importante, en Japón; como muestran estos grabados antiguos originarios del País del Sol Naciente, en los que se muestran divertidas caricaturas sobre cómo utilizar las emanaciones rectales para los más diversos fines; defensivos o agresivos, pero violentos en general, en su mayoría. He ahí una fascinante colección de pedos japoneses de otros tiempos, otras gentes... otros anos:














Noches musicales en Barcelona

Habito en un barrio clásico y muy activo en todos los sentidos del centro de Barcelona. En la calle Aribau, muy cerca de mi casa, una de las cosas que se pueden disfrutar cada noche es lo que muestro en estas dos fotos:



Se trata de un local con un clima agradable y un trato muy amable por parte del personal, y en el que los clientes que sepan, pueden sentarse a tocar el piano cuando paran a descansar los artistas habituales, y hasta llevarse sus propios instrumentos. Interpretan cualquier cosa que se les pida y la sepan.

Modest Urgell, mi pintor favorito

Para mi goce y disfrute personal, y el de mi mujer y resto de familia (Alba en particular como hija de pintor es muy aficionada al arte impresionista), me he permitido la adquisición de un original de Modest Urgell, con su correspondiente certificado de autenticidadad y de restauración, que adorna ahora una de las estancias de nuestra casa de Barcelona.


Es mi pintor favorito desde que tengo uso de razón; impresionista, romántico, tenebrista, capaz de captar atardeceres nublados en paisajes recónditos y sombríos, y tal vez, como es el caso -como suele ser el caso en Urgell- a la puerta de un cementerio.
La hojarasca que crece salvaje, sin pisar, ante la puerta de entrada, nos muestra que hace mucho tiempo que nadie pisa ese itinerario. Los cipreses son algo inherente en la obra de Modest y son su homenaje particular hacia la trascendencia. El cielo nublado al atardecer, tan temido por los pintores por su complejidad al plasmarlo al óleo en un lienzo, y especialidad de Urgell, muestra la turbia confusión que causa en el humano plantearse qué cosa separa este mundo del más allá.
Y en contraste la única parte brillante del cuadro: la puerta. El umbral. Algo que nos conduce hacia otro mundo. Lo único que en el centro de la composición resalta fulgurante, como muestra de que nos hallamos ante un pintor romántico que cree en la elevación hacia un plano superior de la existencia.
Tal vez por comparación con lo triste que era la vida entre finales del siglo XIX y principios del XX, la época que le tocó transitar; sin anestesia ni antibióticos, y con guerras en cualquier lugar, por cualquier causa, y en cualquier momento, al autor de esta maravillosa obra que ahora está en casa.

Sólo puede atribuírsele un problema a esta obra como a casi todas las de este pintor, y es su gran tamaño, lo que hace complicado elegir un lugar para colgarlo. Pero bien, ya está colgado.

Besar tus morros quisiera

Estos son los frontales de dos de los coches más impresionantes, bellos, potentes y espectaculares que existen en el mundo, y sin duda dos de mis favoritos; el Aston Martin DB 9:


Y el Bentley Continental GT:


Aperitivo de limón en rojo intenso

He aquí a Alba, hace unos meses en casa de nuestros ahora embarazados amigos Vicky y Ramón, presta a saborear un aperitivo de limón con gelatina en rojo intenso (ay, si Mitocayo Adrià leyera ese enunciado), que lo cierto es que además de ser divertida la idea y bonito el manjar, estaba muy bueno.


Koke en Aventura Park

Mi niña en Aventura Park, adquiriendo las tres bes: balor, balentía y buebos:

Pintando acuarelas

A mi nenita le gusta pintar acuarelas. Ahora es más bien expresionista con sus tintes abstractos en alguna de sus obras. Espero que con el tiempo perfile un estilo concreto.












Fin de semana en Guipuzcoa

Entre los días 24 al 26 del febrero pasado tuve el privilegio de disfrutar de un excelente fin de semana en Guipuzcoa con un grupo de personas que me lo hicieron muy agradable por sus atenciones, simpatía y sentido del humor. Ya he mostrado vistas de la capital Donosti en entradas anteriores, pero ahora quiero hacer hincapié a la calidad humana de todos los asistentes, que si bien no caben aquí (como Mikel y tantos otros porque no tengo fotos suyas), al menos vemos una miscelánea de cómo fueron las cosas, que empezaron con mi amigo Jesús que tras recibirme, me llevó al Bergara a ponerme morado de pintxos. El viernes acabó con una cena en una sociedad gastronómica tradicional vasca a base de comida de esa primera potencia mundial en la materia, y con merluza con kokotxas como plato principal.

También se celebró un combase láser entre los montes vascos, en el que elevando el surrealismo a le enésima potencia, mi amiga Saori Fujita, me liquidó varias veces. Hela aquí:


Sí, me ha dado por darle -valga la rebuznancia- ese toque vintagnero a las fotos, salvo a alguna.

Para mí el acontecimiento estrella fue la cena en la sidrería de Astigarraga, donde pude catar docenas de sidras diferentes escanciadas desde barriles de madera de catorce mil (14.000) litros, y degustar las vituallas que iban llegando a la mesa, desde los chorizos, la tortilla de bacalao, el bacalo con pimientos, y la chuleta de buey que parecía de brontosaurio; todo estaba para ponerse morado. De hecho fuimos y volvimos en un ortobús para evitar problemas con la conducción.

Mención especial a Nadia Shishtawi que decoró con gran arte una tirita que yo llevaba en la cara:


Matrícula de Honor a mi amiga Vailima -concentrada a la izquierda de la foto- por su aplicación en la tesis que está acabando sobre el tipo y color de los pimientos que decoran el enorme establecimiento:


¿Los ves hermosa?, en efecto se trata de pimientos morrones, y he aquí una instantánea de los mismos:


Y para acabar esta experiencia, que espero que se repita pronto, aquí estamos unos pocos durante la comida de despedida en el Monte Ulía:

Tras el ocaso en San Sebastián

Tras ponerse el sol y llegar la noche, San Sebastián / Donosti, la Bella Easo, muestra que puede seguir siendo una de las ciudades más bellas del mundo, y esta foto, tomada desde la ventana del hotel en que pasé el último del 24 al 26 de febrero de 2012 uno de los fines de semana más plácidos en muchos años rodeado de buena pitanza, impresionantes vistas, un clima fantástico, y mejores amigos, pone de manifiesto -la foto- porqué las demás ciudades le tienen envidia a la perla del Cantábrico.


Como es habitual, una imagen vale más que cien palabras.

Chemtrails sobre el cielo de Donosti

Según nos dice la wikipedia, las chemtrails son un supuesto fenómeno que consiste, según los convencidos de su existencia, en que algunas estelas de condensación dejadas por aviones no son tales, sino que en realidad están compuestas por productos químicos. Para los partidarios de esta teoría de conspiración la verdadera naturaleza de las chemtrails sería conocida por sólo unos pocos y su objetivo sería causar daños de algún tipo a la población.

Obviamente eso para mí es una paparrucha a la vez que un divertimento, como los cuentos de gnomos, ondinas, ninfas de los bosques, hadas, unicornios, esquimales, y demás entidades imaginarias. Pero esta foto del cielo de San Sebastián (Donosti en euskera), daría mucho que pensar a quienes creen en todo tipo de supersticiones en general, y en las chemtrails en particular; que se diría que hasta llegan a nublar el mismo sol.


"Por favor, que alguien le diga a Lumen que los esquimales sí existen" (Jesús M. Landart)

Un rascacielos sin gárgolas es como un helado sin toppings

El Chrysler Building es, de todos los del mundo, mi edificio favorito. Con su inconmensurable estilo art decó. Esta imagen me la ha enviado mi amigo Juan Carlos Sanz, de Madrid, que me temo que no está en Facebook. Pero hay otros espacios y mundos cibernéticos, fuera de aquel.


"Un rascacielos sin gárgolas es como un helado sin toppings" (Javier Gil)