Ayer Koke cumplió diez añitos, y aprovechado que estábamos pasando unos día en Castilla con unos amigos, fuimos a celebrarlo al Burgo de Osma, a un restaurante muy chulo que se llama Virrey.
En el Cañón del Río Lobos, un espectacular parque natural entre Soria y Burgos donde el cielo está lleno de buitres que vuelan por encima y debajo de los visitantes, con Alba Andreu, Bruno Navazo y Alba Celaya.
Ahora que ya es libre (salvo para regresar a España), ¿cuánto tiempo durará Puigdemont en un país que rotula sus comercios así? Porque alemán no habla este prohombre.
Koke en mayo pasado, en la cima de la Torre Eiffel; en el piso con ventanas arriba del todo, y en la terraza superior descubierta. Debajo puede verse todo París y hasta muy lejos más allá de la Ciudad de la Luz.
El mes pasado estuvimos una semana en París, con unos amigos, alojados en un hotel dentro del parque Disney y acudiendo a sus dos parques de atracciones; pero por supuesto, y por enésima vez, fuimos a visitar París. Mi niña subió hasta arriba del todo de la Torre Eiffel. Y los demás también, claro.
El sábado pasado Koke descubrió los churros con chocolate, la llevamos a la churrería en un pueblecito que se llama Liencres. Cortan los churros y los fríen al momento. Ella no sabía que eran tan buenos. Le gusta untarlos en el chocolate pero sin azúcar.
Manel, Alba y yo en una anchoateca, el 24 de junio en Santoña, Cantabria. No es seriedad, es atención: mirábamos y escuchábamos el proceso de elaboración de la anchoa del Cantábrico, que dicho sea de paso parece el título de un documental de La 2.
El 30 de junio pasado, mi cumpleaños, tuve una grata visita, y estoy con mi amigo Rubén, que ha venido a vernos desde Túnez, donde curra como diplomático de la UE. Este gif es durante la hora de los vinos previos a la comida.
Estos días escucho a mucha gente hablar mucho sobre este asunto de la Copa del Rey del Mundial de Fútbol en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (que creo que el país ya ni siquiera se llama así). Ante lo que sólo puedo aportar como visión personal una imagen que vale más que cien patadas en los coj... más que cien palabras.
Arguiñano está rellenando un cordero de panceta frita, amigos, y después lo va a meter en el horno. Ahora mismo y en directo. Que se pare el mundo que me bajo. Y luego nombran ministro a cualquier mindundi. ¡Papa, tendrían que proclamar a este hombre!
Grandes intelectuales para el milenio que nace. Humanismo. Es lo que necesitamos.
Homer approves!!!
PS. Respetos al máximo en ese sentido a los veganos, también criaturas de Dios.
Un policía sij armado, durante el atentado de Londres en Russell Square. Dos mil sijs defienden las calles de la ciudad, sus turbantes tienen protección antibala.
Desde la cima de la Torre Eiffel. Había viento fuerte de levante. Pero cielo despejado y excelentes vistas. En el piso superior descubierto, sobre el de los turistas con vértigo. Aquí arriba hasta hay un puesto con copas de champagne. La semana pasada dimos unos paseos agradables, cansados pero compensados con buena mesa en esta ciudad en la que Alba y yo nos sentimos en casa, y a la que fuimos acompañados por unos buenos amigos.
La vida es un soplo, hay que sobrellevarla lo mejor que se pueda; nadie sale vivo de ella. La ginebra es Siderit, elaborada en Cantabria, Torrelavega. En concreto la de lima.
Hoy ha tocado almuerzo en el Catavinos, junto a la Plaza de Pombo en el centro de Santander, Mollejas, y riñones; con su correspondiente Rioja. Con Alba Andreu. Catavinos es una deliciosa taberna de tapas y raciones de las de toda la vida, eso sí: no apta para veganos o abstemios.
La Guerra de Osetia, que implicó también a Abjasia (su segunda guerra en este caso), supuso tras el reconocimiento de la independencia de ambas repúblicas por parte de Rusia, la intervención de fuerzas militares de Tierra, Mar (Flota del Mar Negro) y Aire rusas que lograron afianzar ambos estados como independientes "de facto" pese a que tienen muy pocos reconocimientos internacionales. Pero tienen ambos la suerte de contar con frontera con la Federación Rusa, lo que les permite existir como satélites de la Madre Rusia y su "zar" Putin. Esto nos muestra que la independencia, en la mayoría de los casos, la alcanza quien puede, y acostumbra a ser por la fuerza; fuerza propia, o fuerza procedente del exterior.