Mostrando entradas con la etiqueta cocina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cocina. Mostrar todas las entradas

Cebolla sanguina

Señorial cebolla sanguina de Cantabria, de las que mi esposa ha adquirido para cocinar estos días. Son dulces, jugosas y tiernas. El boli a su lado es para hacerse idea del tamaño. Es una cebolla excelsior. Un acompañamiento inconmensurable para muchos guisos. Dan ganas de comérsela a bocados.


Aquí en lugar de un boli está junto a una Montblanc Meisterstück 149. Ahora la cebolla parece de tamaño normal junto a la pluma gigante.


Vacío interior

En ocasiones, siento como un vacío interior. Una sensación intensa y descorazonadora que no sé cómo llenar; dudo sobre si la angustia, la tristeza, la melancolía, u otros sentimientos puedan estar detrás de ese estado y reflexiono sobre ello. A veces creo que bastaría con no pensar, pero aún con la mente en blanco siento algo que debe terminar. No puedo seguir así. Unos lo llaman apetito, pero a veces es tan intenso que yo lo catalogaría de hambre. Voy a la nevera y luego os explico si la cosa está resuelta.

.../...

Media tortilla después; de patata y con bien de cebolla; mi alma está serena y compuesta, y mi mente sosegada. Ya puedo tumbarme en el sofá y dejar er selebro en punto muerto para que la tele haga en mí según su voluntad. Hoy me chupo hasta Cuarto Milenio si hace falta.

Hay un camino hacia la cocina, y en ella se hallan las respuestas.

Una de las muchas utilidades de la cocina

Hace unos días, como tiene por costumbre, Alba​ mi mujer se metió en la cocina y elaboró diversos platos, pasteles en su mayoría. Este tipo de actividades me llenan de satisfacción, pero impiden que baje el tripón que ostento.


Mi niña en la cocina

Mi niña tiene gran afición por la cocina y pasa algunos ratos aplicada a ello. Nos damos cuenta si aparece con la nariz manchada de harina o cosas similares.